lunes, 2 de julio de 2018

Hombres con alma (borrador sujeto a discusión)



1.       Manifestaciones del 8 de marzo. Me recuerdo debatiéndome y consultando a otras personas sobre si era oportuno que los hombres asistiéramos a las movilizaciones. Al final, decidí no acudir.

2.       Una red social. Una madre se pregunta en su muro si tiene que decirle a su hija que no vaya a los Sanfermines, que no baile, que no beba, que no sonría o que no se quite la camiseta a riesgo de que todo eso se considere incitación a tener sexo y a dejarse hacer cualquier cosa por los hombres que la vean. Le contesta otra madre: “Yo le diría: hija, no seas tan lerda y no te pongas en tetas delante de 200 descerebrados”.

3.       Mensaje de un grupo feminista de Pamplona desautorizando la petición de que las mujeres no acudan a Sanfermines lanzada en algunas redes sociales: “La estrategia no debe de ser que las mujeres desaparezcan de los espacios, sino todo lo contario, que los tomen, que los arrebaten, que se empoderen, que los peleen. Porque la calle, la noche y las fiestas también son nuestras!”

4.       En un “taller vivencial para hombres” en el que participé por casualidad hace unos meses tuve la oportunidad de repasar la historia de los hombres de mi familia e identificar los elementos comunes. Muy interesante.

Flashes como éstos me hacen preguntarme: ¿En qué momento de esta revolución feminista nos encontramos? O mejor, ¿en qué momento de esta revolución en la manera de concebirnos a nosotros/as mismos/as desde la perspectiva de género y de relacionarnos hombres y mujeres (y asumo en estos términos la diversidad en la que estos conceptos puedan entenderse) nos encontramos?

El “No es No” gritado de las manifestaciones fue un primer paso imprescindible. Se trataba de frenar de raíz una inercia cultural que nada tiene que ver con el principio de igualdad que de forma mayoritaria afirmamos, al menos teóricamente, como ciudadanía. Es un grito desde la parte que sufre el acoso y con cuyo origen los hombres solo podemos conectar de forma racional. El otro grito de las manifestaciones, “Yo sí te creo”, configura una alianza basada en el apoyo y la cercanía, y es condición para el cambio interior y punto de partida para otros cambios sociales, legislativos, etc. Y con esto sí creo que los hombres podemos sintonizar emocionalmente.

Me he referido al cambio interior porque tengo la convicción de que solo estamos al principio de un proceso que debe ir más allá de las cuestiones legales para asentarse en las conciencias de las personas. De hecho, aunque se requieren aún numerosas actuaciones de las instituciones para garantizar la igualdad, pienso que el entramado legal está razonablemente adaptado a los nuevos tiempos. También estamos avanzando en conciencia social, gracias al trabajo realizado por el movimiento feminista y que ha tenido su decantación más llamativa en las manifestaciones del 8 de marzo. Pero el camino para modificar las conciencias individuales es más lento.

Me parece (como voy a hablar de mi percepción sobre lo que viven las mujeres me puedo equivocar totalmente) que lo vivido en las manifestaciones y la sororidad experimentada a través de las redes sociales y de los medios de comunicación en general han permitido a muchas mujeres modificar/reforzar algo en su interior. Si a eso añadimos que desde hace años muchas de ellas han asistido a cursos y seminarios de empoderamiento en sus diferentes formas nos encontramos con un escenario propicio al cambio, que les está ayudando, y esto es especialmente importante para las jóvenes, a despegarse del modelo de dependencia respecto del hombre que habían heredado de épocas anteriores y resituarse en una posición que exige igualdad efectiva. Les queda todavía mucho trabajo por hacer, mucho que empoderarse, pero ya están caminando.

Pero ¿qué pasa con los hombres? El objetivo ¿no debería ser que los 200 descerebrados a los que se refiere “esa madre tan prudente” modificaran su forma de sentir/pensar de tal forma que al ver a una mujer con el busto descubierto en el medio del txupinazo sanferminero lo consideraran como una expresión festiva sin más? Pero, ojo, utilizo ese ejemplo para caricaturizar y hacer más entendible el argumento, pero me refiero de igual modo a la inadecuada forma de relacionarnos con las mujeres que, de forma continuada o en determinados momentos, podemos tener muchos otros hombres que no dudamos en considerar un abuso despreciable esa actuación de Pamplona. ¿Es suficiente el “No es No” para impulsar los cambios necesarios? Es cierto que muchos hombres habrán reaccionado ante ese eslogan preguntándose qué es lo que estaba pasando e interiorizando que algo habría que cambiar, pero la herencia que hemos recibido está demasiado arraigada en nuestro interior como para que ese cambio se produzca de la noche a la mañana y solamente asentado en una reflexión racional. Mientras no seamos conscientes de esa herencia emocional recibida y aprendamos a modificarla, no avanzaremos de forma efectiva en igualdad aunque aprobemos las leyes más feministas que se puedan imaginar.

Las mujeres están haciendo su camino y necesitan hacerlo en un primer momento entre ellas, congregando energía femenina para promover el cambio en sus conciencias y en la sociedad. Los hombres tenemos que hacer algo parecido. Como he dicho más arriba, asistí a un curso en el que tuve la oportunidad de experimentar y compartir con otros hombres qué es eso de ser hombre. Y ahí descubrí que la herencia que hemos recibido en esta materia es bastante parecida entre nosotros y que, juntos, tenemos la posibilidad de acompañarnos en los procesos de cambio necesarios para empoderarnos como hombres nuevos que se relacionen en libertad con las nuevas mujeres que está promoviendo esta revolución.

A las mujeres les puede resultar extraño que hable de empoderamiento de los hombres (¡como si no estuviesen suficientemente empoderados!, dirán algunas) pero es que no estoy hablando del modelo de hombre que la sociedad ha acuñado hasta ahora, sino del hombre que reconoce sus limitaciones y sus heridas; del hombre que pide ayuda; del hombre que se deja cuidar; del hombre que abraza con el corazón; del hombre que se enternece y no siente vergüenza por ello; del hombre que acoge la herencia recibida y aprende a agradecer todo lo bueno que le han legado, que es mucho, y a revisar lo que no le hace más hombre.

jueves, 8 de marzo de 2018

Consejos para ir a Marruecos y, en concreto, a Marrakech

"¡No vuelvo más!" Ésa fue la expresión de un grupo de turistas vascas que visitaron Marrakech en las mismas fechas en las que lo hicimos mi compañera y yo. Nosotros, sin embargo, podríamos definir nuestro viaje como "uno de los más intensos e interesantes de cuantos hemos realizado".

Desgraciadamente, la opinión de ese grupo de turistas es habitual en un porcentaje no pequeño de personas que visitan Marruecos por primera vez. Y me daba tanta pena escucharla que he decidido escribir esta entrada para ayudar a quienes vayan a ese país a disfrutar del mismo. Y es que, si
Venga, que pasamos!
superas ciertos inconvenientes y tomas algunas precauciones, Marruecos es un país realmente atractivo, en el que callejear por sus ciudades se convierte en una experiencia única, llena de encuentros sorprendentes, curiosidades, colores, olores, ruidos, que constantemente te llaman la atención. A veces, da un poco de lástima que algunas de esas cosas que llaman la atención permanezcan en el tiempo (no hemos visto demasiados cambios desde la última vez que visitamos Marruecos hace 10 años) ya que se ve a bastantes personas trabajando en condiciones realmente insalubres. No es de extrañar que los jóvenes huyan de allí y traten de llegar a Europa.

¿Cuánto tiempo debe durar la visita? Para visitar cualquier zona o ciudad de Marruecos os aconsejo hacerlo con cierta tranquilidad, dedicando un suficiente número de días. Esto vale para cualquier país pero creo que en lugares como Marruecos es de especial aplicación. No es lo mismo visitar países europeos que, más o menos, comparten con nosotros una misma cultura, que uno en el que el cambio cultural es grande, y os puedo asegurar que en Marruecos lo es a pesar de su cercanía geográfica. Si no se está el suficiente tiempo, uno/a se puede quedar con una primera impresión equivocada. Os aseguro que si en nuestro viaje a Marrakech nos hubiésemos quedado con la primera impresión que nos produjo el riad donde habíamos reservado la habitación, yo también me habría sumado al "no vuelvo más". Y en cuanto al número de días para visitar Marrakech, cinco puede estar bien. Hay muchas personas que lo hacen en un fin de semana o que incluyen excursiones por los alrededores pero eso supone ir corriendo de un lado a otro sin disfrutar.

¿Es seguro visitar Marruecos? Como hay otras personas que ya han contestado a esta pregunta antes que yo y lo han hecho muy bien, os dejo aquí el enlace a una entrada que refleja al 90% lo que nosotros pensamos. Quizás modificaría la conclusión final: yo creo que si se siguen esas indicaciones se puede finalizar el viaje sin sentirse "muy quemados". Al contrario, con la sensación de haber vivido una experiencia muy bonita.

Más rápido en moto que en bici
Guías. Yo no veo necesario recurrir a un/a guía para visitar Marrakech. Nosotros nos desenvolvimos muy bien con la guía de Lonely Planet y los mapas del móvil. Y eso sí, el primer día es conveniente dedicarlo a reconocer la ciudad y pasear por sus calles sin demasiados objetivos concretos; simplemente, adaptarse al lugar.

En una medina te pierdes sí o sí. Por eso, y con el fin de no andar preguntando a cada paso por dónde se va a tal o cual sitio, es muy útil llevar en el móvil una aplicación de mapas offline. El laberinto de callejuelas es tal que incluso con la aplicación te despistarás en algún momento. En todo caso, si tienes que preguntar es mejor que lo hagas a un/a dependiente de un comercio que, normalmente, no va a dejar su tienda para orientarte mal y pedirte dinero. Nosotros solíamos utilizar los mapas de Google Maps previamente descargados con la opción "Mapas sin conexión", pero en el riad nos aconsejaron otra aplicación (MAPS.ME) que, al menos para la medina de Marrakech, tenía mejor definición. Por lo demás, no hagas mucho caso a quien te diga que vayas por otra calle porque aquélla por la que vas está más adelante en obras y no se puede pasar. Seguramente te llevará a la tienda de un amigo.

Relaciones. La población de Marruecos, y especialmente el pueblo bereber, es muy acogedora y amable. Cuando consigues establecer vínculos más allá de los comerciales, lo cual a veces no es fácil, puedes disfrutar de conversaciones muy agradables. Para ello, como te puedes imaginar, hace falta estar un número mínimo de días en las ciudades y visitarlas con cierta calma. Si pasas varias veces por las inmediaciones de un taller o una tienda es muy posible que en unos pocos días te saluden amablemente y, si te prestas, puedas iniciar una conversación.
En cuanto a la vestimenta, sobre todo la de las mujeres, nuestra experiencia es que ponerse un pañuelo en la cabeza es muy bien recibido por una parte de los/as marroquíes pero, evidentemente, no es necesario hacerlo. Aunque nos encontramos con dos grupos de mujeres jóvenes que habían tenido malas experiencias, habiéndose sentido acosadas por chicos marroquíes, creo sinceramente que lo normal no es eso si respetas indicaciones como las que estoy dando en esta entrada. A estos efectos, únicamente añadiría otro consejo: si vais en grupo, mejor no separarse. En ocasiones, los vendedores tratan de separar a los miembros del grupo de turistas para llevarlos a sus respectivas tiendas, lo cual puede provocar cierta angustia en algunas personas cuando ven que sus compañeros/as de viaje han desaparecido de su vista.

Cuando vayas a un zoco conviene que tengas claro si vas de compras o no. Y si es que no, si solo quieres ver por encima las tiendas y los productos, mejor que no te pares demasiado o, si te paras y el dependiente empieza a achucharte, que lo hará, te despidas con amabilidad diciendo "maybe later" (quizás más tarde). Ya sé que esto para algunas personas es difícil de llevar, "por qué no puedo mirar nada más", pero es bastante más difícil quitarte de encima al vendedor cuando ya te ha enganchado. Por eso, mi consejo es que cuando vayas de visita vayas ubicando en tu aplicación de mapas las tiendas que te gusten (si no lo haces así es muy posible que no las vuelvas a encontrar) y que el último día vuelvas a esas tiendas a hacer tus compras.
Desde la terraza de Mechoui

Los/as marroquíes, como cualquier otro pueblo, agradecen muchísimo que el/la turista utilice algunas palabras en su idioma. Por eso, te aconsejo que te hagas con un pequeño diccionario de palabras en árabe. Las básicas de hola, adiós, buenos días, gracias, los cinco primeros números, por favor y perdón, pueden ser suficientes. Por otro lado, si no hablas inglés o francés (en Tánger o Tetuán se habla más español pero en Marrakech poco), o incluso si los hablas, no está de más que te descargues previamente los correspondientes idiomas (español, árabe, inglés, francés) en la herramienta de Google para "Traducción sin conexión", de modo que se pueda escuchar en el móvil lo que necesites decirle a alguien. También es una buena idea aprender algunas palabras en bereber ya que una parte muy importante de la población marroquí pertenece a esta etnia.

Si has reservado una habitación en un riad (pequeño hotel típico marroquí) de la medina, o si has reservado un apartamento, contrata con el riad o el dueño de la casa el servicio de traslado desde el aeropuerto. Los taxis solo pasan por las calles más anchas de la medina por lo que te dejarán a cierta distancia del riad, y no te puedes imaginar lo complicado que puede ser encontrarlo incluso aunque estés a una distancia de menos de 100 metros. A nosotros el transfer nos costó 20€, el triple (o más) que un taxi normal, pero mereció la pena.

Las calles de la medina (Marrakech) están atestadas de gente andando, motos, motocarros, carros arrastrados por burros o por personas y bicicletas, y todos van a la máxima velocidad que pueden, pero no te preocupes. Inexplicablemente, en nuestros cinco días en Marrakech no vimos ni un solo choque o atropello. Basta con que camines tranquilamente por tu derecha y los diferentes vehículos te irán sorteando. En cuanto a las motos, es desagradable aspirar el humo de sus destartalados tubos de escape pero es un peaje que hay que pagar. Marrakech debe ser la ciudad del mundo que mayor proporción de motos por habitante tiene.

Coge un taxi cuando te encuentres cansado/a y quieras trasladarte a otro punto de la ciudad. Eso sienta bien para seguir disfrutando. Son muy baratos. Eso sí, conviene que negocies el precio antes de subirte. Habíamos leído que en Marrakech utilizaban taxímetro si se lo pedías pero la verdad es que, incluso cuando lo solicitamos, no lo quisieron poner. Una anécdota, que sirve para también para ilustrar lo del regateo, que habrás leído en otros sitios. Al salir del Jardín Majorelle (por cierto, la visita en la que más gente encontramos y la más cara), decidimos coger un taxi hasta nuestra siguiente objetivo. Vimos a un conductor al lado de un taxi y le preguntamos el precio. Nos dijo 50 dirhams, le dijimos que habíamos hecho el mismo trayecto por 20, nos dijo que 30 y acabamos en 25. Resultó que aquel hombre no nos iba a llevar sino que estaba gestionando a un grupo de taxistas y nos dirigió hacia uno de ellos. Éste, al recogernos hizo un gesto levantando tres dedos, lo que significaba que nos cobraría 30 dirhams. Tuvimos que insistir en que habíamos acordado 25 con su compañero y finalmente aceptó. Si en ese proceso te enfadas, pues ya has estropeado un poco tu día de vacaciones. Mejor tomárselo con calma. Eso sí, si quieres hacer aspavientos muy teatrales (pero sin enfadarte), ningún problema. Habrás pasado un rato divertido.
También hay autobuses (por cierto, de la compañía española ALSA) pero nosotros no los llegamos a utilizar. 

Visitas. No voy a detallar aquí las visitas de monumentos y lugares turísticos que hicimos en Marrakech. Para eso, hay un montón de guías. Tan solo advertiros que la Madrasa de Ben Yousef, uno de los edificios más emblemáticos, estaba en proceso de restauración y nos dijeron que las obras podrían durar por lo menos un año. 


Cocina tradicional exquisita
La cocina marroquí es muy rica. Y me refiero tanto al sabor como al hecho de que la hacen con una gran variedad de productos y especias. Lo mejor es comer de lo que comen los/as marroquíes, seleccionando los locales o puestos callejeros con más afluencia. Para comer típico y popular recomiendo Mechoui, una pequeña calle, cerca del zoco Semmarine. Se come cordero y tanjia (una carne guisada hecha en su jugo durante muchas horas que está buenísima). También hay ensaladas (nosotros no nos atrevimos) y aceitunas (variadas y riquísimas). Se come con las manos y con pan por lo que conviene lavarse antes (la mayoría de las intoxicaciones las producen las bacterias llevadas de las manos a la boca) y después (acabarás bastante pringado/a) de la comida. En el viaje también comimos tajine, plato típico hecho con verduras y pollo, y couscous. Incluso nos atrevimos con unas brochetas de carne hechas en la calle sobre brasas. Los zumos callejeros de naranja o granada también están muy buenos. Para mayor seguridad, tómalos en los vasos de plástico, que son más grandes y más caros, pero te dejan más tranquilo/a que los de cristal, lavados una y mil veces en un agua dudosa. Por fin, los dulces son variados y exquisitos. Otra cosa: Estuvimos a punto de ir a un curso de cocina marroquí en el que acababas comiendo lo que habías cocinado. Al final no lo hicimos pero la idea era buena.

¿Qué tipo de alojamiento elegir en Marrakech? Nosotros nos decantamos por un riad en la medina, pensando que sería algo pintoresco o incluso exótico. Y pintoresco era, pero por el precio que pagamos habríamos tenido una habitación casi de lujo en cualquier ciudad española y la nuestra era como de pensión. A la luz de nuestra experiencia aconsejo revisar bien las fotos de internet, especialmente las de las habitaciones. Yo, a la hora de reservar, me dejé llevar por el exotismo (son unos artistas haciendo las fotos para internet) y presté poca atención a los detalles de las habitaciones, y así nos encontramos luego con una habitación oscura, con humedades, estrecha, sin armarios (solo unas sencillas baldas),... La próxima vez (porque tenemos claro que habrá próxima vez) intentaremos coger un apartamento. Por ejemplo, nos gustó la zona de Bab Doukkala, cuya calle principal tiene un bonito y popular mercado  de todo tipo de productos (verduras, carne, pescado, especias, dulces), por lo que preparar las cenas (compras + cocina) puede resultar una experiencia agradable.

Marrakech es una ciudad limpia. Una brigada de trabajadores de la empresa francesa Pizzorno Environnement limpia las calles continuamente. Se ve que las autoridades de la ciudad tienen clara la importancia de la limpieza para asegurar el turismo y eso se agradece. 

Baños (Hammam). Un baño (o varios) en Marrakech, con o sin masaje adicional, es obligado. Es el mejor descanso tras horas de patear la ciudad. Las opciones son varias: baños públicos (mujeres y hombres separados - hay que comprar una bolsa de hammam en las tiendas de la calle), baños privados (puedes ir en pareja y te dan todo lo que necesitas), baños en los hoteles, ... Lo básico es un masaje rápido con un guante exfoliante y jabón negro y el baño propiamente dicho. A eso se pueden añadir masajes relajantes.
Las motos, siempre las motos

Dinero. Al menos en Marrakech no hace falta llevar encima gran cantidad de dirhams. Se puede ir obteniendo en cajeros y casas de cambio a medida que lo vas necesitando. El cambio que te ofrecen en el aeropuerto es peor que el que puedes obtener en la ciudad así que con que saques lo necesario para un primer taxi y algo más, por ejemplo 200 dirhams, es suficiente. 

Ten paciencia en el aeropuerto. El control de policía puede llevarte un rato. Nosotros estuvimos haciendo cola hora y media, aunque quizás coincidimos con la llegada de varios aviones a la vez. Antes de ponerte a la cola, o mientras estés en ella, rellena un papelito, que verás en unos estantes, con tus datos personales y de tu destino porque tendrás que entregarlo en el control cuando presentes el pasaporte.

¿En qué fechas visitar Marruecos? La temporada alta es marzo-junio y octubre-noviembre, meses en los que sin hacer frío no cae la calda veraniega que te derrite. Nosotros estuvimos en febrero y por las noches hacía frío aunque durante el día se alcanzaban los 20 grados. Estupendo para callejear. 

domingo, 28 de agosto de 2016

¿Quién ha ganado los Juegos Olímpicos?

Benditas vacaciones que me permiten dedicar ratos a una de mis pasiones favoritas: el análisis de estadísticas.

En esta ocasión me ha inspirado el medallero de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Al verlo, me preguntaba si realmente era Estados Unidos el país ganador de los Juegos o había otros a los que, dadas sus condiciones poblacionales o económicas, deberíamos reconocerles ese honor. Deslumbrado por el brillo de las múltiples medallas de Michael Phelps (cinco oros y una plata en natación), Simone Biles (cuatro oros y un bronce en gimnasia artística), Katie Ledecky (cuatro oros y una plata en natación), Allyson Felix (dos oros y una plata en atletismo) o los triunfos de los equipos femenino y masculino de baloncesto, mi primera reacción era considerar a Estados Unidos como el país olímpico por excelencia. Pero inspirado por mi práctica profesional y el espíritu crítico que adquirí en mi experiencia política, pensé que echar  una ojeada más allá, revisando los datos con detalle, podría ser interesante para validar o refutar mis primeras sensaciones.

Para ello, he tenido en cuenta no solo las medallas obtenidas sino también el número de habitantes de cada país y dos indicadores socio-económicos: El Índice de Desarrollo Humano y el PIB per cápita. El Índice de Desarrollo Humano es el resultado de combinar otros ratios como la esperanza de vida al nacer, el número de años de escolarización y el PIB per cápita.

Había pensado utilizar también el número de atletas por país pero es un dato equívoco ya que, siendo cierto que el criterio general es que solo vayan los atletas que superen las marcas mínimas establecidas, se producen distorsiones tanto por arriba (no se pueden registrar más de 3 atletas por prueba) como por abajo (el Comité Olímpico invita a atletas que no han alcanzado la mínima con el fin de lograr que el mayor número de países esté representado). No obstante, algunos datos resultan curiosos, como el hecho de que Azerbaiyán (3,21 medallas por cada 10 atletas) y Etiopía (2,35 medallas por cada 10 atletas) superan a Estados Unidos (2,18 medallas por cada 10 atletas) en eficacia de su representación olímpica.

Por otro lado, la misma preparación del análisis ya me ha reportado algunos descubrimientos en los que me gustaría profundizar en el futuro. Por ejemplo, saber que ocho países tienen menos de 10.000 habitantes, el más pequeño el Vaticano con 800. O que Nigeria, con 182 millones de habitantes, es el séptimo país más poblado del mundo.

Además, he visto que en 16 países, todos ellos africanos, y que suman 406 millones de habitantes, la esperanza de vida al nacer es inferior a mi edad actual: 57,8 años.    

Siguiendo con el análisis del medallero, lo primero que me ha llamado la atención es que 123 países con equipo olímpico no han obtenido ninguna medalla. Especialmente sorprendentes son los casos de países con un amplio grupo de atletas como Chile (42 atletas), Ecuador (38 atletas), Hong Kong (38 atletas) o Lituania y Montenegro (34 atletas cada uno).

También es significativo que países muy poblados hayan obtenido un número de medallas muy reducido. Es el caso de India, con 1.311 millones de habitantes y 2 medallas; Indonesia, con 258 millones de habitantes y 3 medallas; o Nigeria, con 182 millones de habitantes y una medalla.

Comparando los resultados en los Juegos con la población ya surgen algunas conclusiones interesantes. Los cinco países con más medallas por cada millón de habitantes son: Granada (9,4 medallas), Bahamas (5,2), Nueva Zelanda (4,0), Jamaica (3,9) y Dinamarca (2,6).  Por su parte, los cinco países con mayor número de medallas aparecen en los puestos 42 (Estados Unidos), 75 (China), 18 (Reino Unido), 41 (Rusia) y 30 (Francia) de este ranking. De estos dos grupos me han llamado especialmente la atención dos países: Jamaica, que con sus 2,8 millones de habitantes, ha obtenido nada menos que 11 medallas, y Reino Unido, que obtiene el mejor resultado entre los países grandes con una significativa ventaja sobre el siguiente, Francia, que aparece en el puesto 30. Por cierto, escuché el otro día que, al contrario de lo que sucede en la mayor parte de los países, los atletas británicos no reciben ningún premio a su vuelta de los Juegos. Parece que en ese país se vive el espíritu olímpico de una manera especial.

Dando un paso más, he querido saber cómo afecta el nivel de desarrollo en la obtención de medallas ya que parece razonable pensar que países con menor nivel de desarrollo tengan menos infraestructuras deportivas y menos posibilidades de que en el seno de sus poblaciones surjan deportistas de alto nivel. Pues bien, si dividimos los países en cuatro grupos en función del Índice de Desarrollo Humano (IDH), muy alto (mayor que 0,80), alto (entre 0,80 y 0,70), medio (entre 0,70 y 0,55) y bajo (menor que 0,55), y como cabía esperar, entre los 20 primeros países del medallero solo aparece uno de IDH medio (Uzbequistán) y cinco más de nivel alto (China, Rusia, Brasil, Azerbaiyán y Kazajistán). El resto tienen un IDH muy alto.

No obstante, para disponer de una visión más completa, parece que conviene combinar el indicador IDH con el tamaño de la población. El resultado es muy similar al que teníamos contemplando solo la población: aparecen en este orden Granada, Bahamas, Jamaica, Nueva Zelanda y Croacia (que supera a Dinamarca). Estados Unidos pasa al puesto 44.

Si en lugar de tomar el IDH completo, utilizamos solo su componente más económico, el PIB per cápita, resulta curioso comprobar que solo dos países de los 10 con mayor nivel en ese indicador (superior a 44.000 dólares por persona) están entre los diez primeros del medallero: Estados Unidos y Alemania. Los cinco países con mayor riqueza económica se sitúan en puestos de medallero bastante lejos de la cabeza: Qatar (puesto 70), Singapur (74), Noruega (48), Emiratos Árabes (78) y Suiza (37).

Por otro lado, consuela un poco (no mucho) saber que algunos de los países más pobres de la Tierra también han conseguido medallas. Es el caso de Burundi (11 millones de habitantes) y Níger (20 millones de habitantes) que, con un PIB per cápita de tan solo 758 y 908 dólares por persona, han obtenido una medalla cada uno: la corredora Francine Nysonsaba, de Burundi, consiguió la medalla de plata en la prueba de 800 metros; y Abdoulrazak Issoufou, de Níger, logró la medalla de plata en taekwondo en la modalidad de más de 80kg. En este ranking de los más pobres, llama también la atención Etiopía que, con sus casi 100 millones de habitantes y 1.428 dólares por persona, ha obtenido 8 medallas, una de ellas, de plata en el maratón masculino, lograda por Feyisa Lilesa, cuya imagen simulando las manos esposadas al llegar a la meta ha recorrido el mundo. Por cierto, he leído que posteriormente ha solicitado asilo político en Brasil.

Combinando los valores de población y PIB por persona, como he hecho antes con el IDH, además de Granada, Jamaica y Bahamas, aparecen ahora Georgia y Armenia entre los cinco primeros. Estados Unidos aparece en el puesto 60.

Vistos todos estos datos y volviendo a la pregunta del principio: ¿Quién creéis que ha ganado los Juegos?

domingo, 24 de abril de 2016

Hablando de liderazgos políticos

Estoy bastante de acuerdo con los argumentos aquí expresados en relación con la posibilidad de que no se repitan elecciones... aunque evidentemente no tengo ni idea de qué es lo que va a pasar en los próximos días.
De todos modos, sí quisiera aprovechar este momento para hacer una reflexión sobre liderazgos. Los/as grandes líderes de la historia (y esto aplica a los/as líderes espirituales,a los/as grandes científicos, a los/as líderes políticos, etc...) no son personas que se hayan quedado en su casa esperando a ver qué pasa, esperando a que otros den un paso adelante. Son gente que han salido a la calle, que se han quedado a la intemperie, que han asumido riesgos, que han permanecido abiertos/as a lo nuevo. Sí, ciertamente tenían una visión del mundo, una sensibilidad para intuir las necesidades y esperanzas de la gente y un espíritu de anticipación que no tenían sus coetáneos, pero eso no era suficiente para evitarles el sufrimiento de no saber si estaban acertando. Las palabras de Jesucristo en la cruz, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?", aunque posteriormente se transformen en alabanza y confianza, reflejan perfectamente esa situación.
Y ahora volvamos al panorama político español. ¿Qué líderes o lideresas veis? Rajoy ciertamente no. Si alguien "se ha quedado en casa", no solo ahora sino en toda su carrera política, es Mariano. Con esa actitud es posible que haya conseguido mantenerse en el puesto pero evidentemente no ha cautivado a la gente, no la ha ilusionado y no la ha llevado hacia cotas más altas. Rivera tampoco parece que pueda llegar a ser un gran líder ¿verdad? Yo le veo demasiado zascandil, tratando de liarlo todo en beneficio propio pero sin asumir ni el más mínimo riesgo. Aunque hay que reconocer a Albert que en esa búsqueda de beneficio propio es quien mejor lo ha hecho. Sánchez es, desde mi punto de vista, el menos líder de todos. Mi sensación es que no da un pasito sin pedir permiso a todo el mundo (explícitamente o auotcensurándose), leáse, Susana Díaz, los poderes económicos, ... Y cuando ha dado el paso adelante, lo vuelve para atrás. Pedro ha tenido una oportunidad de oro para liderar un gobierno diferente pero solo pensar que podría ser diferente le ha generado dolor de estómago. A Iglesias sí le veo madera de líder, aunque tiene que consolidarse. De todos, es a quien veo más conectado con la gente y quien ha mostrado mayor predisposición a asumir riesgos (el primero, iniciar negociaciones con el PSOE... que ya hemos visto a dónde han llevado...). La sonada irrupción de Podemos en la política española en tan corto periodo de tiempo (estamos hablando de solo 2 años) es buena prueba de ello. Si el resultado en escaños hubiera sido al revés (mayor número para Podemos que para el PSOE), a estas alturas ya tendríamos un gobierno de cambio liderado con generosidad por Pablo. Y por fin, Garzón. Su capacidad de conectar con la gente ha sido el flotador que ha salvado a IU de un naufragio seguro. Además, está jugando un papel bien arriesgado a lo interno de su formación. Alguien podría decir que los militantes del PCE son arriesgados y es cierto, lo son en su actitud personal ante la vida, pero absolutamente nada en lo que se refiere a sus convicciones. Y Alberto, a pesar de su juventud, está intentando modernizar a esos/as comunistas inamovibles. Le deseo mucha suerte por el bien de IU y por el bien de la gente normal que necesita a unas fuerzas de cambio con ideas nuevas.
Por cierto, después de este rollo ¿queda alguna mujer en la sala? Os necesitamos con urgencia.

martes, 16 de junio de 2015

¡Viva Zapata!

No quieren que pida perdón, no quieren que dimita. Lo que de verdad desean algunos dirigentes del PP es la muerte política de Guillermo Zapata. Y otros, del PSOE o Ciudadanos, miran y esperan para comerse la carroña. Pues que no cuenten conmigo para ese linchamiento.

Guillermo Zapata cometió un error hace 4 años. Y lo ha reconocido (me arrepiento de haber generado dolor) y ha actuado de la forma que se espera de un arrepentido en relación con quienes podrían haber sufrido por su culpa, llamándoles personalmente para pedirles perdón. Y parece que las personas afectadas se lo han dado. Además, ha asumido una degradación en su estatus político. 

Pero todo eso no les vale a algunos dirigentes del PP. Necesitan que Guillermo Zapata muera. Les da igual que haya pedido perdón, que se haya arrepentido. Antes salvan del paredón a un homicida machista que a Guillermo Zapata. Éstos, algunos de los cuales heredaron los bienes que sus padres y abuelos usurparon ilegalmente a luchadores por la libertad; éstos, que llevan tatuada en sus bíceps la imagen de africanos asesinados en la valla de Melilla o ahogados en el Estrecho; éstos, en cuyos ojos se refleja la mirada desorbitada de suicidas desahuciados; éstos, que se alimentan cada día de la pobreza de millones de parados; éstos, que habitan casas lujosas en barrios exclusivos, lejos de los cuchitriles en los que se agolpan nuestros jóvenes emigrados. 

Sí, como dice la misma Irene Villa (ella se refiere a otros tuits) "hay cosas peores", mucho peores. Pero de esas otras cosas peores no hemos visto arrepentirse a un solo dirigente del PP, ninguno ha pedido perdón como lo ha hecho Guillermo Zapata. Por eso, Manuela Carmena, que es una jueza justa y cree en la re-inserción, no le ha cortado la cabeza como deseaban sus adversarios. Le ha echado un buen chorreo (bien merecido) y le ha sancionado ejemplarmente, públicamente. Para mi es suficiente. Sin duda, prefiero ver al frente de nuestras instituciones a personas que reconocen sus errores y aprenden de ellos que a delincuentes metidos a políticos que aprueban leyes para no ser juzgados por sus delitos. 

Por eso, porque no quiero que Guillermo muera, grito ¡¡VIVA ZAPATA!!


sábado, 22 de noviembre de 2014

¿Son las acciones filantrópicas de los bancos tradicionales más efectivas que el trabajo de los bancos éticos?

El otro día me preguntaron si las acciones filantrópicas que realizan las fundaciones de los bancos tradicionales no son más efectivas que el trabajo de las entidades éticas. Mi respuesta fue en una triple dirección.

En primer lugar, expresé mi duda de que dichas acciones sean realmente filantrópicas. Y es que dice la RAE que filántropo/a es quien "se distingue por el amor a sus semejantes" y, la verdad, no veo yo amor en esas actuaciones, sino más bien interés y propaganda.

En segundo lugar, negué la mayor: la oportunidad de que los bancos, y el resto de empresas, mantengan fundaciones benéficas o culturales. Si los propietarios de un banco quieren servir a la sociedad, a lo que tienen que dedicarse es a captar ahorro y realizar préstamos. Y a hacerlo con justicia y sin abusos. ¿Qué sentido tiene que un banco desahucie a miles de familias sin el menor reparo para después crear un programa de apoyo a dichas familias a través de una fundación que, por cierto, recibirá subvenciones públicas para hacer ese trabajo?

Y en tercer lugar, relacioné las acciones que, a mi modo de ver, permiten a una entidad decir que sirve a la sociedad. Y son las siguientes:

  • Remunerar los depósitos con un interés razonable, no especulativo, explicando claramente las características de los productos que se venden y no engañando a personas sin conocimientos financieros como se hizo con las acciones preferentes.
  • Tratar a los prestatarios con justicia y considerando sus condiciones personales, evitando conceder préstamos a quienes puedan tener dificultades para devolverlos o aceptando el principio de la dación en pago de la vivienda.
  • Invertir solo en actividades en las que se respeten los derechos humanos en toda su extensión y en las que se sigan la reglas que estoy relacionando.
  • Actuar con transparencia en todas las actividades de la entidad, bien sea en la captación de ahorro o en la inversión. Por ejemplo, publicando los destinatarios de los préstamos.
  • Remunerar a los accionistas prudentemente, de modo que los dividendos no constituyan un agravio en épocas de escasez para quienes se encuentran en situación de necesidad y evitando que esa distribución de beneficios dilapide la sostenibilidad del banco a futuro y obligue a las instituciones públicas a cuantiosos rescates.
  • Implicar a los accionistas en la marcha del banco y lograr una buena entente entre accionistas y trabajadores. Estoy harto de oír eso de que una empresa, o sea, los trabajadores, tienen que crear valor para el accionista. ¡Menuda gilipollez! ¿Acaso los accionistas crean valor para la empresa? ¿Estar esperando a fin de año para llevarse la máxima cantidad de dinero posible al bolsillo es crear valor?  ¿No va siendo hora de que cambiemos el modelo de empresa y, como propugnan los de NER, busquemos una implicación real de capital y trabajo en el futuro de las empresas?
  • Remunerar con justicia a los trabajadores, reconociendo su aportación y haciendo que la distancia entre los que más ganan y los que menos ganan sea razonable. 
  • Evitar influencias fraudulentas sobre los gobernantes, como la cancelación de préstamos a los partidos, la incorporación de ex-políticos en los consejos o la presencia de banqueros en los ministerios.
  • Y, sobre todo, contribuir lealmente al fisco, evitando triquiñuelas y combatiendo el uso de paraísos fiscales. Porque si contribuyen lealmente, el estado dispondrá de los fondos suficientes para cubrir tanto los derechos básicos de las personas, evitando injustos recortes como los que estamos sufriendo en los últimos años, como otras necesidades que la ciudadanía, y no cuatro dirigentes de un banco, establezca como prioritarias.
En conclusión, en lo que tienen que convertirse los bancos tradicionales si de verdad quieren prestar un servicio a la sociedad es en bancos éticos, como por ejemplo Fiare. Y dejarse de sucedáneos.

martes, 20 de mayo de 2014

¿A qué partido voto?

No he leído los programas completos de los diferentes partidos pero me voy a atrever a valorar sus respectivas posiciones, para concluir con la opción que he elegido para votar el día 25 en las elecciones europeas.

Quienes me conocéis ya sabéis que no votaré ni al PP, ni al PNV, ni al PSOE. Por si hay algún/a despistado/a también diré que tampoco votaré a UPyD pero esto merece un primer comentario. UPyD me parece más peligroso que el PP: porque es tan de derechas o más que el PP y así lo viene demostrando en multitud de votaciones, porque es más personalista que el PP y por lo tanto menos democrático y porque al ser más populista que el PP fomenta las más bajas pasiones entre la ciudadanía pero sin plantear alternativas de progreso.

Sigamos. Bildu (que va en coalición con el BNG) es una opción interesante en Euskadi y en estos momentos no me produce el rechazo que me generaba Batasuna cuando la izquierda abertzale apoyaba la violencia de ETA. Pero sigo pensando que en Bildu pesa más la cuestión nacional que la social. Ya sé que ellos dicen que las dos cuestiones son compatibles pero he tenido demasiadas pruebas en el pasado de que eso no es así en la práctica, así que tampoco les votaré.

Y me quedan IU, EQUO, Podemos y el Partido X. En cada uno de estos partidos encuentro motivos para orientar mi voto. 

IU ha sido durante años un referente importante en mi actividad política y comparto ideológicamente muchas de sus posiciones. Además, en los últimos años han recuperado parte del espíritu fundacional de la coalición y se han abierto a colaborar con ICV (Cataluña), Batzarre (Navarra), Anova (Galicia) y otros. No obstante, hay al menos tres elementos que me retraen de votarles en esta ocasión: el que siguen siendo un partido al estilo tradicional, que el PCE sigue teniendo un papel determinante (encuentro cosas muy positivas en una organización disciplinada y empeñada en mantener el núcleo ideológico pero son muy lentos para adentrarse en el futuro), y que han vuelto a poner de cabeza de lista a Willy Meyer, que lleva toda la vida viviendo de la política. 

EQUO, que se presenta con Compromis y la Chunta Aragonesista en la candidatura Primavera Europea, es un partido que cada vez me gusta más. Porque cada vez soy más sensible a las cuestiones ecológicas (nos estamos jugando el planeta para las próximas generaciones y una sintonía con la Madre Tierra creo que nos vuelve más humanos) y porque creo que son ejemplo de cómo deben construirse los partidos en la futura democracia a la que aspiro. Por otro lado, EQUO ha recibido poso de izquierda a través de personas de IU que se han incorporado en esa formación en los últimos años y eso también me gusta. Pero pienso que sigue siendo un partido no suficientemente implantado en la sociedad, no suficientemente abierto a grandes sectores de trabajadores/as que aún no conectan con la cuestión ecológica y eso es una limitación importante.

El Partido X es un caso muy curioso. Apoyé su puesta en marcha (con una pequeña aportación económica) y he participado puntualmente realizando sugerencias de mejora a su programa. Me encanta la radicalidad democrática de sus propuestas y lo innovador de las mismas. Además, algunos asuntos se los han currado de verdad. Por otro lado, la idea de un partido que realice en pequeño lo que queremos que sea nuestra democracia en el futuro también me seduce. Y también la importancia que otorgan a la iniciativa individual junto con la actuación del Estado para garantizar los derechos básicos. No les voto por la excesiva importancia que, a mi modo de ver, han otorgado a "expertos" en la elaboración de su programa y en su concepción de partido. Poco menos que asumen que dichos expertos no tienen ideología, y eso me parece un error. A pesar de que disponen de un buen despliegue en las redes sociales, su grado de implantación territorial es limitado y las encuestas no les dan representación en el parlamento europeo.

Llegados a este punto me parece que ya sabéis a qué partido votaré. Efectivamente: Podemos. Es una organización de izquierdas (Pablo Iglesias ha dicho que votará a Alexis Tsipras) que ha logrado en poco tiempo captar la atención de un espectro de población bastante amplio, que utiliza formas democráticas nuevas y abiertas a la participación de toda la ciudadanía, que tiene un programa que recoge diversas sensibilidades y que está geográficamente bien implantada en todo el Estado, incluido Euskadi donde han adoptado el nombre "Ahal Dugu" y donde tienen varios círculos. Mis cautelas: el excesivo protagonismo de Pablo Iglesias que, incluso sin haber concluido este proceso electoral para Europa, ya se está postulando para las generales. Entiendo que en un primer momento hayan utilizado su imagen mediática para darse a conocer (aunque también han utilizado imágenes más amplias frente al personalismo de otros partidos), pero eso debe tener un límite. 

Dicho lo cual, dos conclusiones más. Pienso que sería un gran error por parte de las organizaciones más cercanas a los postulados del 15M posicionarse exclusivamente en la política. Hace unas semanas pensaba incluso que era un error dedicar tanto esfuerzo a preparar a la carrera unas elecciones europeas en lugar de consolidar sus bases, pero a la vista del resultado (ampliación de las bases, amplio posicionamiento público y posible representación en Europa) quizás haya sido una apuesta adecuada. Pero esas organizaciones deberían continuar su trabajo de construcción de nueva sociedad, de nueva economía, de nueva vida ciudadana, en nuestros pueblos y barrios. Solo así, difundiendo los ideales que defienden y procurando que se arraiguen en la sociedad, conseguirán evitar que su apuesta política fracase por distanciamiento de la ciudadanía. Y la otra cuestión importante es que estos partidos, que no han tenido casi tiempo ni de celebrar asambleas de sus miembros, tienen que asegurar un funcionamiento interno totalmente democrático y abierto para evitar convertirse en partidos realmente válidos para la democracia del futuro. En estos momentos, es más importante garantizar un funcionamiento interno adecuado, y eso vale para partidos, asociaciones de barrio, mareas, nuevas empresas, que diseñar muy bonitos programas.

Por fin, un deseo obvio. A ver si para las próximas elecciones, estos partidos hablan entre sí, alcanzan unos mínimos comunes y plantean una apuesta conjunta. En este momento es más importante desalojar del poder al mayor número de políticos de la vieja escuela que defender posicionamientos particulares y diferencias no relevantes.