Participaciones preferentes sin preferencia
El otro día os contaba la impresentable campaña que estaba realizando Caja Madrid para colocar sus acciones preferentes. Pues resulta que son ya 10.000 millones lo que cajas y bancos están obteniendo por esta vía, con un déficit de información hacia la ciudadanía increíble. En este artículo explican muy bien las características del producto y los enormes riesgos que corren quienes lo compran. Por cierto, que lo de preferentes es sólo el nombre porque en realidad, llegada una situación de suspensión de pagos o quiebra, los poseedores de esas participaciones serían de los últimos en cobrar. De todos modos, estas actuaciones, amparadas por las autoridades, me llevan a plantear una alternativa en el tratamiento de la crisis de empresas. Pongamos por caso una entidad financiera, un banco. Hay dos formas de "salvarlo". La primera es permitir a esa entidad que, con fórmulas como las participaciones preferentes, promueva la reinstalación de la cultura de la codicia y la falta de tr...