miércoles, 8 de julio de 2009

Caritas in veritate

He leído tan sólo algunos párrafos de la encíclica del papa Benedicto XVI (o Joseph Ratzinger si lo preferís) "Caritas in veritate" pero me han parecido de lo más sugerentes, así que me propongo leerla en su integridad porque puede ser éste uno de esos documentos eclesiales que le ayudan a uno a permanecer vinculado formalmente a una organización con gente cristiana que trabaja por la justicia desde el amor.

Por cierto, el interés por leer íntegramente el documento ha crecido cuando he visto lo que han dicho los obispos españoles sobre el mismo. ¿A ver si es verdad lo que tan apresuradamente han salido a desmentir?

Os dejo a continuación un texto, con el que no puedo estar más de acuerdo, que he entresacado de la encíclica y que compara la situación actual con la que vivió su antecesor Pablo VI.

"Es verdad que el desarrollo ha sido y sigue siendo un factor positivo que ha sacado de la miseria a miles de millones de personas y que, últimamente, ha dado a muchos países la posibilidad de participar efectivamente en la política internacional. Sin embargo, se ha de reconocer que el desarrollo económico mismo ha estado, y lo está aún, aquejado por desviaciones y problemas dramáticos, que la crisis actual ha puesto todavía más de manifiesto. Ésta nos pone improrrogablemente ante decisiones que afectan cada vez más al destino mismo del hombre, el cual, por lo demás, no puede prescindir de su naturaleza. Las fuerzas técnicas que se mueven, las interrelaciones planetarias, los efectos perniciosos sobre la economía real de una actividad financiera mal utilizada y en buena parte especulativa, los imponentes flujos migratorios, frecuentemente provocados y después no gestionados adecuadamente, o la explotación sin reglas de los recursos de la tierra, nos induce hoy a reflexionar sobre las medidas necesarias para solucionar problemas que no sólo son nuevos respecto a los afrontados por el Papa Pablo VI, sino también, y sobre todo, que tienen un efecto decisivo para el bien presente y futuro de la humanidad."

El debate está servido


A través de El País he accedido a la página de Desertec, un proyecto que pretende construir una gran red de transporte de energía eléctrica basada en un montón de instalaciones en Europa y el norte de África, aprovechando especialmente la energía solar de los desiertos.

El macroproyecto tiene ya defensores y detractores, como refleja el artículo del periódico. Mis ideas al respecto os las cuento a continuación para que las completéis, las discutáis o las desintegréis.

Ventajas que le veo a Desertec:
  • Propicia un marco de amplia colaboración entre países europeos y norteafricanos generando entre ellos una interdependencia muy saludable. Para lograr una mayor confianza e integración entre los pueblos de ambos lados del Mediterráneo vale más un proyecto de este tipo que cien conferencias sobre la Alianza de Civilizaciones.

  • Desde el punto de vista del transporte de la energía (un aspecto que aparece como residual en los comentarios pero que me parece de la máxima importancia), consolidar una red completa (quizás más completa de lo que plantea el proyecto) permitiría realizar una planificación mucho más eficiente de las instalaciones de generación. En la actualidad, la falta de suficientes conexiones entre los países, aparte de los nacionalismos con ansias de autosuficiencia, obligan a una construcción excedentaria en capacidad de instalaciones de producción. Cuanto más tupida sea la red mejor podremos aprovechar una producción diversificada y distribuida.

  • Al apostar de forma decidida y en grandes dimensiones por las energías renovables, el proyecto permitirá impulsar la investigación en las mismas y conseguir mayores niveles de eficiencia.

  • La instalación de parques de paneles solares o de molinos en países en vías de desarrollo servirá para crear en los mismos gran cantidad de puestos de trabajo, tanto en la construcción como en la operación de dichos parques y en los servicios de apoyo. Esto eliminará presión para emigrar a las poblaciones de esos países.

Posibles riesgos de Desertec:

  • Frente a un modelo de generación muy distribuída de electricidad aparentemente más sostenible, el proyecto parece apostar por grandes instalaciones en zonas desérticas y de costa precisamente en zonas escasamente pobladas, lo que obliga a transportar la electricidad a lo largo de grandes distancias hasta los lugares de consumo.

  • Aunque aparecen en el proyecto referencias a países árabes da la impresión de que el mismo está basado en instituciones (privadas) europeas, principalmente alemanas. Es evidente, por tanto, el riesgo de nuevo colonialismo al que se refieren algunos comentaristas del proyecto.

  • Tengo la impresión de que, en este caso con tintes ecologistas, seguimos apostando por un modelo de sociedad con consumo intensivo de energía y por ello necesitamos encontrar nuevos medios de suministro masivo para colmar nuestras insaciables ansias, que van devorando poco a poco el planeta. En este caso, afectando a zonas ubicadas en países en vías de desarrollo.

Puestos en la balanza ventajas e inconvenientes me decanto por considerar positivo el proyecto y apostaría porque incorporar algunos controles para los riesgos expuestos, tales como:

  • La incorporación en el liderazgo del proyecto de instituciones públicas de los países implicados.

  • Una planificación exigente en lo que a salvaguarda de los valores naturales de las zonas elegidas se refiere. Por ejemplo, me parece peligroso dejar en manos de la iniciativa privada la instalación de parques eólicos en la costa de Marruecos, cuando posiblemente esa costa pueda constituirse en el futuro en un importante recurso turístico o de otro tipo.

martes, 7 de julio de 2009

La fiesta más grande

Empezó ayer. En Pamplona. La madre de las fiestas. La Tierra hecha fiesta. Porque es desde lo más profundo de la Tierra Navarra de donde surge esa alegría desbordante y acogedora que te envuelve sin remedio, sin que puedas escapar. Quien piense que Pamplona es un desmadre o un agobio se equivoca. Sanfermines es una fiesta en la que el blanco se renueva cada día y cada día brilla con más fuerza en las camisas de los/as niños/as que corren delante de los cabezudos o en las de los mozos (y cada vez más mozas) en el encierro. Luego se llenan de vida ... y por eso hay que lavarlas, para que resplandezcan al día siguiente, pero es sólo un accidente de unas pocas horas. Pamplona es blanca y roja a borbotones, sin medida, hasta lo más hondo ... del corazón.

Por supuesto que respeto opiniones como la de Javier Burón que, por cierto, me hacen soltar una enorme carcajada cada año, pero no puedo quitarme de las entrañas la emoción de la carrera de la Estafeta con las astas de los toros acariciando las espaldas blancas y rojas de los/as corredores. Eso es lo más grande del mundo.

¡GORA SANFERMIN!


lunes, 6 de julio de 2009

Ven a conocernos: Munitibar-Lekeitio

Euskal Herria es un hermoso país. Y en él te encuentras rincones como los que podéis disfrutar en las fotos de aquí al lado.

El paseo, desde Munitibar hasta Lekeitio, en la Bizkaia profunda, no tiene desperdicio. Son unos 23 km con pequeños desniveles sobre un camino muy bien preparado. También se pueden hacer tramos más cortos, con posibles paradas en Aulesti, Gizaburuaga y Oleta. En Munitibar la pista sale de detrás de la iglesia, cruzando el río, y en Lekeitio termina a la derecha del puente (mirando desde tierra), justo al lado de donde arranca la carretera hacia Mendexa. Todo el recorrido está marcado con marcas rojas y blancas paralelas. Si os encontráis las mismas marcas en aspa no vais por buen camino.

De verdad que merece la pena.

jueves, 2 de julio de 2009

Cuando las barbas de tu vecino ...

Ya os dije en una entrada anterior que no me fiaba de las reducciones del desempleo que se están produciendo en estos meses y, por lo tanto, no creo prudente lo que están haciendo desde el Gobierno, es decir, dar saltos de alegría. Estoy casi convencido, y ojalá me equivoque, que la combinación de la finalización de las obras del Plan E y la reducción del turismo va a tener un efecto devastador sobre las cifras de desempleados y, salvo que se estén marchando muchísimos/as inmigrantes a sus países de origen o a otros destinos, cosa de la que no tengo constancia, me parece que aún no hemos pasado lo peor.

La experiencia de EEUU, donde unos datos de paro muy superiores a los previstos, han provocado una caída de las bolsas en todo el mundo, debe hacernos pensar que las cosas aquí no van a ir mucho mejor, teniendo en cuenta que el país norteamericano nos lleva algunos meses de ventaja en aspectos como la crisis inmobiliaria o las medidas de rescate.

Crisis económica: una oportunidad para luchar contra el cambio climático ... y viceversa

He tenido la oportunidad de asistir a una conferencia de Xavier Labandeira, un economista que trabaja la cuestión de la economía del cambio climático, y me pareció interesante así que os lo cito aquí. En este artículo, que se lee en un momento, explica cómo iniciativas de lucha contra el cambio climático, incluida la introducción de una fiscalidad verde, pueden contribuir al mismo tiempo a la corrección del cambio climático y a la creación de empleo.

Se han quitado la máscara

Hace ya unas semanas sucedió lo que, tarde o temprano, tenía que suceder: apareció el verdadero proyecto de Puerto Exterior de Pasaia. Nos estuvieron mareando durante años con seudoproyectos que aparentaban respetar el entorno natural de Jaizkibel pero hasta ahora no había aparecido el verdadero, el que tienen intención de impulsar y de construir si algo o alguien no lo impide a tiempo. Recuerdo cómo después de constatar el rechazo casi unánime a un primer proyecto plataforma, nos quisieron vender la moto de un denominado "puerto isla" que, de lo ligero que debía ser, cualquiera diría que se iba a escapar mar adentro si no lo amarraban bien. ¿Os imagináis un puerto de mercancías ligero? Hay que joderse...

Pero ahora, en la despedida de González de Txabarri como presidente de la Autoridad Portuaria de Pasaia, nido de ventajistas, y el relevo por Miguel Buen, otro gran convencido de las excelencias del macropuerto, ya no han podido aguantarse más y nos han soltado el verdadero proyecto, el de los 1.200 millones de euros pa empezar, el de los 3 kilómetros de largo (el 30% de la costa de Jaizkibel), el del kilómetro adentrándose en el mar (y esta vez sin isla ni potordos, a huevo, como hay que hacer las cosas), el de las 200 hectáreas de superficie, el de la aberración medioambiental más grande que se pueda imaginar en Euskadi, incluso mayor que el TAV y, sobre todo, el del error económico más grande para la promoción y el desarrollo futuros de Gipuzkoa.

Os dejo aquí abajo la espeluznante presentación con que nos ha regalado la autoridad portuaria.




Y luego viene la segunda parte de la peli. Si alguien pensaba que los terrenos de La Herrera podían tener un uso público y de promoción de nuevas actividades para generar un polo de atracción económica en Pasaia es que no conoce a Miguel Buen. ¿Pa qué vamos a complicarnos la vida inventando cosas nuevas si está ya todo inventado? Mira lo que han hecho los de Bilbao. Nosotros, a copiarles. Además, con lo caro que va a ser el macropuerto cuanto más pasta se saque de La Herrera (o sea, cuanto más intensivamente se ocupe prioritariamente con viviendas) mejor. Modernidad, señores/as, un dechado de modernidad es don Miguel.

Así pues, sólo nos queda esperar que en Europa les echen el alto, aunque sabiendo de qué color se va coloreando Europa vaya usted a saber, o que a Patxi, como a todos los que han pasado por Lakua, el proyecto le asuste tanto como a mí y decida pararle los pies a don Miguel, que mira que como haga como Ibarrtexe que acabó diciendo "que los guipuzcoanos decidan" pues la hemos liado.

Ah, y como sé que estos comentarios, viniendo de un vizcaíno, pueden ser interpretados como antiguipuzcoanos, quiero dejar bien clarito que amo a Gipuzkoa y a sus gentes (más a las gentes) y que me posiciono así porque estoy convencido de que el futuro económico de Gipuzkoa no pasa por reinstaurar modelos antiguos de economía mediante la construcción de grandes infraestructuras sino por la adaptación de su estructura actual a nuevos modelos económicos menos intensivos en capital que trabajan sobre la base de altos niveles de cualificación profesional de la población.