miércoles, 11 de septiembre de 2013

Las Sirenas de Bgadad - Las palabras de la ira

El otro día os comentaba que este verano he leído el libro "Las Sirenas de Bagdad". Hoy os dejo algunas de las expresiones que el autor pone en boca de algunos de los personajes que aparecen en el mismo, refiriéndose a Occidente. Y tengo que decir que visto cómo se desarrolla la novela no creo que el autor esté a favor de la utilización de la violencia.

“Si Occidente pudiese comprender nuestra música, si sólo pudiese escucharnos cantar, percibir nuestro pulso por medio del de nuestras cítaras, nuestra alma por medio de la de nuestros violines; si pudiese, aunque sólo fuese el instante que dura un preludio, tener acceso a la voz de Sabah Fajri, o de Wadii Es-Safi, al eterno aliento de Abdelwaheb, a la lánguida llamada de Ismahán, a la octava superior de Um Kalsum; si pudiese comulgar con nuestro universo”

“Occidente está senil. Sus nostalgias imperiales le impiden admitir que el mundo ha cambiado. Envejece mal, se ha vuelto paranoico y coñazo. Ya ni hay manera de que razone. Por ello hay que practicarle la eutanasia… No se construye sobre viejos cimientos. Se arrasa todo y se empieza desde la base.”

“Occidente ha quedado fuera de la carrera. Está desbordado por los acontecimientos. La auténtica batalla se está librando en las rivalidades entre élites musulmanas.” 

Aunque también se pueden leer en el libro expresiones como las siguiente, referidas a quienes, como el protagonista de la novela, se alistaban en la guerrilla anti-americana:

“Os tomáis por fedayines. Sólo sois unos criminales, unos vándalos asesinos de niños. No me dais miedo. Haced conmigo lo que queráis, pero no me quitaréis de la cabeza que sois unos perros rabiosos, unos forajidos perturbados…”

“Si Irak ha de ser defendido por cobardes como tú, más vale que se lo queden los perros y los golfos. Sois una gentuza, unos zumbados,”




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