No pierdas la ilusión
Como Antonio Molina insiste en pasarme poemas, pues yo encantadísimo de publicarlos. Que difícil es vivir sin ilusiones, sin nada que llevarse a la mente. Sin un ¡te quiero! Que resuene en su vida, sin un ¡te necesito mi alma! Parece cursilería. Quizás los libros de caballería, de hidalgos y de cuentos de hadad, le estén provocando la locura. No soporta la rutina. Es difícil vivir en ella, hacer las cosas mecánicamente, porque hay que hacerlas. Sin más. Se siente ahueco por dentro. Muerto y se revela. Sabe que es tarde. El peso de la losa es grande y pesada. Solo le queda la palabra. Que razón llevaba Blas de Otero. Sólo le queda la palabra que surcan en el aire a través de la distancia inundando su alma. A veces unas palabras. Un rato de conversación te libera tu interior y te quedas atrapado de la persona que amas, porque en esas palabras has dejado escritas un retazo de tu vida y te llevas los ojos de la amada junto al roce de sus labios y su cara. Recuerdos imborrables que se mant...