Revertir la sangría del paro: una responsabilidad de ciudadanía

La evolución del paro en nuestro entorno más cercano (el gráfico muestra datos de Bizkaia) en los últimos años es espeluznante. Las cifras, tanto para hombres como para mujeres, tanto para jóvenes como para personas de más edad, se han deteriorado continuamente. A esto debemos añadir el hecho de que la población activa (suma de personas con trabajo y personas que buscan trabajo) ha disminuido (los datos del gráfico son de Euskadi), especialmente en los últimos meses, como consecuencia probablemente de dos factores: la emigración de nuestros jóvenes para encontrar trabajo fuera y el regreso a sus países de parte de las personas inmigrantes llegadas en la última década. La situación es muy grave. Pero no solo porque el paro se ha más que duplicado, sino porque detrás de cada uno de esos números hay una persona, un/a conciudadano/a, a quien se le niega el derecho al trabajo, a quien estamos negando los medios para subsistir y vivir con dignidad. Hay una persona ...