domingo 28 de febrero de 2010
Las diez crisis humanitarias más olvidadas
| Reacciones: |
miércoles 24 de febrero de 2010
Esto se está calentando ... y se tiene que calentar mucho más
Estoy cabreado. Muy cabreado. Pensar, sólo pensarlo, que la edad obligatoria de jubilación se puede retrasar, que el cálculo de las pensiones puede cambiar para que éstas se reduzcan o que se puede aprobar un contrato con menor indemnización por despido que el actual, es que me pone de los nervios. Con la de años y esfuerzos que les ha costado a los/as trabajadores/as alcanzar esas medidas, ¿cómo es posible que venga ahora un gobierno de un partido que se llama socialista a cargárselas de un plumazo? Y es que esos logros no son ningún regalo que hicieron tiempo atrás gobiernos flojos, sino el resultado de largos procesos de negociación en los que los/as trabajadores/as han ido equilibrando la distribución de ganancias con los capitalistas. Las pensiones, las indemnizaciones por despido, la educación pública y otras medidas similares sirven para que, en un sistema capitalista, los/as trabajadores/as perciban la parte de remuneración que les corresponde por su contribución a la riqueza de dicho sistema. Pues bien, sucede que en los últimos años, como consecuencia del incremento de la productividad, que a su vez es mezcla de trabajo y capital, la riqueza que se está obteniendo es cada vez mayor y, sin embargo, la distribución de la misma se está desequilibrando otra vez en favor del capital gracias a medidas como la rebaja de impuestos. Y lo que no es de recibo es que sabiendo como sabemos que la productividad seguirá creciendo, alguien se permita tan sólo plantear el reducir conceptos de la remuneración de los trabajadores/as.| Reacciones: |
martes 23 de febrero de 2010
El efecto llamada
En un grupo de debate al que acudí hace poco surgió la discusión sobre el denominado "efecto llamada". Hablábamos, lógicamente, de inmigración y, en concreto, del efecto de atracción que puede tener el modelo vasco de cobertura social. Aunque la polémica surgió en torno a los/as menores no acompañados/as (por cierto, mientras escribo esto tengo sentado a mi lado en el autobús a uno de ellos), quisiera primero hablar algo al respecto de los adultos.Frente a quienes creen que las personas inmigrantes vienen a Euskadi a aprovecharse de nuestro sistema de cobertura social y que, por tanto, lo que pretenden es vivir del cuento y de las ayudas del Gobierno Vasco, soy de los que piensa que lo último que quieren esas personas es precisamente tener que recurrir a las ayudas sociales. Porque no puedo creer que alguien que ha tenido el valor de abandonar su tierra, en ocasiones jugándose la vida, dejando atrás un modelo inamovible durante años, esa persona dinámica, aventurera, se convierta en un parásito al bajar del avión o de la patera. Habrá excepciones, como las hay entre nuestros/as convecinos/as autóctonos/as, pero no es la regla general. Y se demuestra en las estadísticas, según las cuales la mayor parte de las personas han ocupado con normalidad puestos de trabajo en los pasados años.
Pero es que, además, según los datos del INE, Euskadi es una de las comunidades autónomas con menos personas extranjeras procedentes de países pobres (incluyo aquí a países del Este), es decir, inmigrantes forzosos. Mientras ese porcentaje es para Euskadi del 5,4% del total de la población, la media española asciende al 10,2% y en comunidades como Madrid, Cataluña y Baleares alcanzan valores en el entorno del 15%. Y si nos fijamos en los/as menores de 16 años (es la referencia estadística que existe en el INE) nos encontramos con que en Euskadi el porcentaje de los procedentes de países pobres sobre la población total de esa edad alcanza el 5,5% mientras que en las comunidades citadas supera el 10%. Es cierto que no es lo mismo hablar de menores en general que de menores no acompañados/as, y ahora vuelvo al debate al que me refería al principio, pero tan cierto como eso es que tener que atender en las necesidades sanitarias, escolarizar, etc., a una población extranjera, infantil o juvenil, tan amplia como la de esas comunidades autónomas que citaba también debe ser complicado. Pongamos por caso la integración lingüística en los centros educativos.
Viene todo esto a cuento de las protestas de las instituciones vascas, incluido el Ararteko-Defensor del Pueblo (organismo cuyas opiniones no siempre comparto ya que su aparente carácter de imparcialidad no aplica en todos los casos), acompañadas por parte de la ciudadanía, por la falta de solidaridad de otras comunidades autónomas a la hora de acoger a estos/as menores. Y tienen razón las instituciones vascas al pedir la aplicación de los mismos criterios de acogida en todo el Estado o al descalificar actuaciones de gobiernos como el de La Rioja que rechazan a estos/as chavales/as renunciando incluso a las aportaciones del Estado para atenderles, pero algo habrá que matizar si miramos al conjunto de la población extranjera en esas comunidades autónomas que, como La Rioja, duplica la de Euskadi, ya lo leamos en términos de población total o en términos de población menor de 16 años. Dicho de otro modo, parece que poco deberíamos quejarnos en Euskadi, una de las comunidades más ricas del Estado y con menor población extranjera, por tener que atender y acoger a unos cientos de menores no acompañados/as.
(foto tomada de la asociación ACA)
| Reacciones: |
jueves 4 de febrero de 2010
Esto empieza a parecerse a una W
Las sucesivas caídas de la Bolsa española en las últimas semanas nos están enseñando un perfil que cada vez se parece más a la temida W anunciada por personas como el premio nobel Paul Krugman (en inglés) o el consejero delegado del mayor banco europeo refiriéndose a la evolución de las economías tras el crash de 2008. Es cierto que las bolsas de otros países no están cayendo tanto (aunque hoy ha sido un mal día en todas partes) pero ¿no creéis que la situación económica de Grecia, Portugal y España puede acabar afectando al menos al resto de la UE? Y quizás en el caso de España con más motivo dado que bancos alemanes, holandeses, etc. tienen en sus balances préstamos realizados a bancos españoles destinados por éstos a financiar la compra o la promoción de viviendas. Y ya sabemos cómo está el panorama inmobiliario español: bajo mínimos, con pocas empresas con ganas de construir viviendas y con muchas personas en paro que van a seguir incrementando la bolsa de morosos. Como ha dicho alguien, España es una enorme subprime.| Reacciones: |




